La verdad es que ha sido extraño... nada mas dar a luz, te han cogido, me han dejado mirarte a penas unos segundos... no sé que habrán visto en ti las enfermeras y los médicos, pero en seguida se te han llevado de mi lado, pero yo no te veía tan mal... al fin y al cabo te esperaba desde hace nueve meses...
Ahora, unas horas más tarde, sólo te puedo ver a través de este plástico rígido... a penas puedo pasar un dedo a través de estas puertecillas para acariciarte la espalda... estás rodeado de tubos que te permiten estar un poco mejor.
Yo que durante estos nueve meses te he llevado dentro, solamente puedo ahora verte así... y es que no puedo evitar empañar el cristal que te rodea... quiero cogerte en mis brazos, quiero poder abrazarte, besarte y decirte lo mucho que he esperado que llegara este momento, la emoción con la que tu padre y yo hemos decorado tu habitación, el entusiasmo con el que la gente ha aportado nombres para ti, el cariño con el que te he cantado estos meses, no quiero verte así. Tus sentimientos en estos momentos son ahora míos, al igual que durante este tiempo tú has sido yo y yo he sido tú...
Por favor, recupérate pronto, te necesito mi vida. Necesito que vuelvas a casa con papá y conmigo, tenemos tanto cariño que darte, tantas cosas que decirte, tantas caricias con que adornar tu piel... Estaremos a tu lado el tiempo que sea necesario... pero por favor, sigue adelante y ven con nosotros...